Maurizio Campisi, periodista vocacional, investigador por escrúpulo.
Pelle di Serpente es tu tercer libro, los tres marcados por dos constantes, América latina u la necesidad de poner en evidencia los conos de sombra, los conos de realidad que se escapan a la luz del conocimientos de los hechos. En definitiva, libros de investigación.
El cuadro que se va delineando desde le inicio de Pelle di serpente (por ahora solo disponible en italiano) es el de un cambio que progresivamente se transforma en un paso atrás, una nueva vuelta de tuerca de la explotación, ¿cuales son las dinámicas que explican esta perversión? ¿Cómo se explica en el libro?
América latina en el siglo pasado vivió tragedias inenarrables par satisfacer las necesidades del Primer Mundo. Del colonialismo a las dictaduras y los sistemas de control eran manifiestos y tangibles. Hoy la dinámica es más sutil. Con la llegada de las democracias nos habíamos convencido erróneamente de que las realidades latinoamericanas se pudiese liberar de la explotación. En vez esto solo se ha recolocado, moviéndose hacia un eje institucional, regulado por leyes y tratado. El control se ejerce por medio de entes y organismos internacionales que obligan a los países a seguir las políticas sociales, comerciales y económicas que se indican desde estos centros de poder. De aquí nace la perversión del sistema, que no explota solo los recursos naturales sino también los humanos, con la limitación de nuestras libertades individuales. Es lo que he intentado explicar en el libro, poniendo ejemplos prácticos de esta situación de dependencia.
Incluso cuando parece haber algo positivo, como en el caso del turismo, aparecen aspectos negativos que hacen pensar sobre el modelo de desarrollo. ¿En América latina hay otro modelo de desarrollo?¿Quien lo sostiene y cómo?
Los aspectos son negativos porque el modelo implica la explotación, incluso a izquierda. Se observa con mucho interés el experimento chavista y el modelo Alba, que en algunos aspectos fomentan un desarrollo alternativo. El problema sin embargo reside siempre en la explotación de los recursos naturales que che perpetua el choque-relación con el modelo tradicional. Se tome como ejemplo la energía: es el petróleo el que sostiene el desarrollo de Venezuela. No solo, no ha nada de innovador en esto, sino que se recurre al sistema conocido.de derecha, de centro o de izquierda la perspectiva es siempre la misma.
Por tanto, en cierto modo. este continente gatopardesco, marca la forma en que la sociedad civil se ha divorciado de las fuerzas políticas, ¿o no?
La política ya no es capaz de representar al individuo. Se percibe esto de los altos índices de abstencionismo que se registran en las elecciones y de la brecha entre las exigencias reales de los países y as decisiones de los ejecutivos. Esto ocurre porque los parlamentos latinoamericanos están siempre más en manos de los grupos de poder internacionales y la gente lo percibe. Soy más bien escépticos sobre los resultados de la izquierda reformista, creo que es un clásico espejismo. Brasil, por ejemplo, vive en la ola de las grandes obras públicas que destruyen y contaminan el ambiente. No hay diferencia entre un gobierno de derechas -como el de Panamá- que está sajando el Chiriquí para dar sustento a las grandes obras del Canal y del metro y el de la izquierda brasileña, que opta por la construcción de una mega-presa como la de Belo Monte expulsando a los indígenas y destruyendo la naturaleza y por una ley ambiental que hará del Amazonas un territorio a parcelar.
¿Qué lecciones puede obtener un europeo de los acontecimientos de América latina?
América latina desde siempre es una laboratorio, piénsese por ejemplo al modelo neoliberalista puesto en pie en Chile por los Chicago Boys y en Honduras, antes aún que en el resto del mundo. La historia no ha cambiado. Hoy es el terreno sobre el que se realizan las pruebas de las grandes organizaciones mundiales que, del comercio al fisco, de la salud al estado del bienestar regularán nuestra vida futura. Europa ya está implicada y la prueba es la crisis que viven países como Grecia e Italia.
A algunos les podría parecer que Pelle di Serpente es un libro sin esperanza ya que no es para nada tierno ni con la derecha liberalista ni con la izquierda reformadora, sin embargo ¿hay motivos para la esperanza? ¿Cuales?
La esperanza viene de la capacidad de la sociedad civil de organizarse y rebelarse al orden que los grandes centros de poder mundial quieren establecer. No podemos creer que será la política la que nos salvará, porque esta responde a intereses predeterminados. El orden democrático podrá ser preservado solo gracias a la voluntad individual y su capacidad de organizarse y responder con fuerza a las imposiciones autoritarias que llegan desde arriba.
Maurizio, mil gracias por tu amabilidad, nos volveremos a ver pronto.